Volar es uno de los sueños del hombre desde hace años, es una sensación de libertad y de tener otra perspectiva de las cosas que casi nadie tiene, si pudiéramos elevarnos seríamos grandes viajeros. Ahora, Massimo Bottura, el chef y propietario de la Ostería Francescana estará el 4 y 5 de enero cocinando en las alturas cerca de la zona arqueológica de Teotihuacán para celebrar el tercer aniversario de Dinner in the Sky en México.

Massimo Bottura

Su menú será de seis tiempos con una duración de una hora y 20 minutos a 45 metros de elevación. Su inquietud como cocinero es contar historias, plato por plato nos dará un recorrido por Italia, el conocer los productos locales y su particular visión de lo que es  la alta cocina, un arte inquieto y efímero en el que ha trabajado desde finales de los noventa. El viaje iniciará con Parmigiano Reggiano, el queso con DO originario de Reggio Emilia acompañado del oro negro italiano, el vinagre balsámico de Módena.

Foto www.damienhirst.com

A manera de subtítulos tiempo por tiempo es designado por el autor en lo cual combina viajes, la parte emocional, la niñez y la cultura: “Lentejas casi tan buenas como el Beluga”, una reconstrucción clásica de lo que podría ser una pequeña lata de caviar pero que en realidad son lentejas negras. Luego vendrá según el itinerario, un episodio de felicidad y retorno a la niñez con “La parte crujiente de una lasaña”.

Un momento en donde evocará al arte será Hermosa ternera psicodélica, sin flama a la parrilla (Beautiful Psychedelic Veal, Not Flame-Grilled), inspirado en el trabajo del pintor británico Damien Hirst (parte del grupo Young British Artist YBAs), un artista que cuestiona a la muerte, a la religión, a la belleza y a la ciencia por ser dogmas. Cenizas, carbón, clorofila, crema de papa, crema de betabel, pimientos y vinagre balsámico serán los pigmentos de este cocinero para la pieza que acompañará a su ternero al vacío.

PUBLICIDAD

Foto: www.phaidon.com

Para el momento dolci, sobre la mesa pondrá su icónico postre titulado “Oops, se me cayó la tarta de limón”, una prueba de que los accidentes son situaciones perfectas de las cuales podemos inspirarnos, en este caso, él cuenta que esta tarta de limón surgió cuando su cocinero Kondo Tataiko estaba montando este tiempo y se cae al suelo, el resultado para Massimo fue una especie de poesía que lo llevó a montar la tarta de manera distinta.

Lee también: Cerveza: entre lo artesanal y el negocio

Acerca de los sponsors

Traer a Massimo a México fue un esfuerzo de diversas marcas, una de ellas Lurpak la mantequilla danesa con más de 100 años de tradición. Dafne Pérez, Senior Regional Category Manager a nivel Latinoamérica nos cuenta que aunque la firma lleva en México 12 años, apenas tiene un año de hacer ruido y construcción de marca con campañas de televisión, digital, BTL y experiencias para el consumidor con clases de cocina o demostraciones como lo pudimos ver en Millesime con su stand en la cual tuvimos la oportunidad de conocer el trabajo de Kamilla Sleidler (chef de Gustu en La Paz, Bolivia). Algunos chefs que han colaborado con Lurpak en su etapa de posicionamiento son Josefina Santacruz, Linda Cherem, Pablo Salas, Oliver Deboise y Gerardo Vázquez Lugo entre otros.

 

No te pierdas la próxima entrega en donde les contaré sobre la experiencia con Massimo Bottura en Teotihuacán.

Informes Dinner in the Sky: joan@dinnerinthesky.com.mx

 

Contacto:

Correo: Raquel.delcastillo.garcia@hotmail.com

Twitter: @Raquel_Pastel

Blog: GastronAutas

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Síguenos en:

Twitter

Facebook

Instagram

 

Siguientes artículos

El arte y la velocidad se mezclan en perfecta armonía en esta exposición
Por

Road Stories es una obra del arquitecto Héctor Bitar, que de la mano de Porsche, han creado una perspectiva diferente de...